El abismo entre la vida y la muerte se extiende más allá de la vasta distancia que recorre la luz estelar para llegar hasta nosotros.
Y sin embargo, en este canto de echoback resuena una sinfonía de gozoso reencuentro.
Su convergencia en la pintura estaba predestinada, pues ninguna marea pudo jamás borrar su vínculo eterno.
Todos los ríos regresan al mar mientras los recuerdos fluyen por cada corriente.
En el juego
Una pintura regalada por Sorora.
El espíritu de un echoback vuela para reunirse con sus seres amados,
debajo de un océano de estrellas.