Pies (Común)
Atavío de las botas de la Rosa Sangrienta
- Común
Clic, clac, clic, clac: el sonido de su tacón elevado resuena a kilómetros, atravesando el suelo con un staccato inexorable. Cuanto más rápidos son sus pasos, más corta se vuelve tu respiración. No te cruces en su senda.