Nyafia | Odia que la miren fijamente.
Si intentas obligarla a que te mire, romperá a llorar
y no querrá saber nada de ti en dos semanas. |
Prunelia | Su inteligencia y su actitud elegante
le granjearon el título de guardián entre la nobleza de la isla.
Sin embargo, daba tanto miedo encontrarse su jeta por la noche,
que rápidamente perdió su popularidad. |
Lapiron | Puede oír la voz de la tierra, y eso le permite correr para evitar el terreno inestable.
Pero la tierra también miente cuando le conviene,
y hay zonas en las que no dejará de caerse. |
Gildane | Cuando la alquimia era popular en la isla,
se creía que el pelaje dorado era un buen catalizador para crear oro.
Pasado un tiempo, llegaron a una conclusión muy ingeniosa:
bastaba con crear melenas doradas artificiales. |
Turtacle | Ha adquirido un caparazón resistente para protegerse, ya que es de complexión más bien débil.
Quitado del caparazón es bastante vulnerable y
con unas cosquillas pierde el conocimiento. |