Saltar al contenido
WikilyWIKILY
Todos los juegos11 wikis · elige tu juego
Parásito en floración
● Vida móvil › Floración

Parásito en floración

Perfil

Referencia
Categoría
Vida móvil
Subcategoría
Floración
Entradas en Floración
1
Palabras
233
Todas las entradas del banco de datos
Historia y ambientación
Archivos de la historia

Entrada: ADP

  • Un cefalópodo con pico y sin brazos (similar al calamar) que se alimenta de sangre y fluidos corporales. Está gravemente infectado con el virus ARN (nombre generado: proteavirus beta) que modifica su comportamiento.
  • 1. Parásito sin ojos
  • El parásito en floración (Teuthis brucolaco) se alimenta de organismos más grandes por su aroma y percepción magnética. Utiliza su poderoso pico para realizar una incisión e introducir su lengua áspera (la rádula). Se alimenta hasta que el huésped o un limpiador simbiótico lo quitan, o hasta que se llena.
  • 2. Infección vírica
  • El espécimen se encuentra infectado con el virus de floración (proteavirus beta), que ha suprimido su sistema inmunológico y ha desarrollado colonias de bacterias en el parásito. El virus se replica en el sistema nervioso central del parásito, modificando así su comportamiento.
  • 3. Vector de propagación vírica
  • El parásito propaga su carga vírica de forma compulsiva al organismo huésped. Los grandes depredadores son su objetivo preferido. El virus se transfiere al sistema nervioso del huésped de forma similar a la rabia en la Tierra, lo que genera un aumento en la agresión y una conducta protectora feroz en presencia de otros organismos infectados con el proteavirus beta.
  • 4. Vulnerabilidad a la resonancia sónica
  • Enormes cantidades de proteavirus beta forman cristales en el tejido del parásito. Estos cristales pueden ser perturbados mediante la resonancia sónica. Es posible matar o herir al parásito con este tratamiento.
  • Evaluación: obliga a los depredadores a defender a otros organismos infectados. Se debe usar un resonador sobre los depredadores infectados para tratar de retirar a los parásitos. La mayoría de los sistemas éticos asignan un valor limitado a los parásitos; el desagrado es una respuesta instintiva frecuente. Se recomienda consultar con un capellán y psiquiatra para una reflexión más elaborada.

Entradas relacionadas

Loading discussion...