Un ave esquelética colosal que merodea por la Torre de calamidad, alimentándose de recuerdos y emociones humanas.
Sus alas están formadas por densas hileras de cascarones blancos y huecos, y se dice que cada uno fue alguna vez una persona que escuchó su canto. En las noches en que el cielo y la tierra carecen de luz, el Búho de Calamidad entona su verdadera balada. Los vivos se apartan de su camino, y los muertos vuelven a la nada.