Las Luces amarillas son insectos luminosos peligrosos que se asemejan a una mezcla entre un escarabajo y una avispa, con tórax delgados y abdómenes agrandados.
Estos abdómenes son lámparas de vapor de sodio mucho más grandes que las luces de otros insectos luminosos. Aunque aparentemente parecen dificultar sus movimientos, esas lámparas son en realidad armas a distancia mucho más peligrosas que cualquier aguijón.
La mecha de la lámpara de una Luz amarilla está formada por varios tubos arqueados llenos de mercurio y vapor de sodio. Esta compleja estructura alberga una enorme cantidad de energía que la Luz amarilla puede liberar en forma de chispas letales, cada una tan poderosa como el disparo de un fusil de pequeño calibre.