El enorme cuerpo del Abrasador está lleno de parafina hirviente. Este monstruo despiadado no hace más que rascarse la barriga como un idiota, como si ni la muerte ni la Astrodebacle le importaran más que su propio bienestar.
Aunque su cabeza se asemeja a la entrada de un motor a reacción, no puede funcionar como uno, ya que su estructura no coincide con la de ninguna máquina fabricada por el hombre. Cuando encuentra una presa, enciende la parafina que contiene su cuerpo y lanza llamas abrasadoras desde su cabeza para reducir a cenizas a sus pobres víctimas.
La enorme cabeza del Abrasador no está totalmente unida a su cuerpo, y conserva algunos dígitos retorcidos que le permiten moverse independientemente.
La especialidad de esta aberración es la "separación". Cuando sufre una cantidad de daño irreparable, la cabeza se separa de su cuerpo tambaleante para poder flanquear al enemigo.
Estas dos fuentes frenéticas de fuego pueden convertir varias docenas de metros en un mar de llamas. Una cantidad incontable de sobrevivientes ha caído de esta manera, víctimas de su furioso contraataque.