Estas luces elegantes parecen provenir de la colección de algún experto.
Polillas con alas que parecen brasas se apiñan y bailan alrededor de ellas. Aunque sus llamas parecen débiles, son capaces de provocar incendios que derriten acero y convierten cuerpos a cenizas.
Cualquiera que mire a una polilla luna se convertirá en su presa y, por cada nueva víctima, más polillas se unirán al enjambre.
Algunas luces, cuando se ven, ya no se les puede quitar la mirada de encima.