Los devoradores entrópicos ya no son humanos. Dentro de sus exteriores humanoides fluye un caosio similar al magma.
Si un Buitre no puede soportar la violenta fuerza evolutiva del caosio, pierde la razón y se descompone en monstruos amorfos conocidos como devoradores entrópicos. Estas criaturas pierden toda voluntad propia, y su único impulso es convertirse en llamas puras y brillantes en medio de la batalla.
El caosio candente se produce cuando el caosio natural se somete al proceso de conversión de energía de aberración de Igna "Ladrón del Fuego".
Los Buitres creen que esta sustancia, caliente como el magma y extremadamente inflamable, es la clave para la siguiente etapa evolutiva.