El Conflagrador carmesí escupe tormentas abrasadoras de ceniza, como si fuera un volcán ambulante. Estos seres colosales irradian calor continuamente y es uno de los dos Tejedores del Caos, las creaciones supremas de los Buitres.
Igna ha prometido a sus seguidores que traerá el cambio a través del fuego: Así como los antiguos humanos usaron el fuego para conquistar la naturaleza, la llama de los Buitres aniquilará las distorsiones y mutaciones provocadas por la astroceniza, así como el orden corrupto construido a partir de esas aberraciones. Igna quemará cualquier tragedia y traerá consigo un nuevo mucho más cálido.
Los tejedores del caos son enormes ánimas artificiales y poderosas armas termodinámicas construidas por Igna "Ladrón del Fuego" Sinclair, líder de los Buitres.
Son altos como rascacielos. Parecen gigantes de seis patas enroscados en un caparazón esférico que flotan entre 60 y 80 metros de altura. Los tejedores del caos llevan reactores de caosio en la espalda, y sus largas extremidades multifuncionales se arrastran por el suelo.
Los Tejedores del Caos son armas, pero también fortalezas de los Buitres y la chispa que cambiará el mundo. Cuando se activen, cambiarán drásticamente la temperatura de su entorno e incluso causarán alteraciones climáticas en una amplia zona. Ni siquiera las aberraciones más poderosas pueden soportar los entornos extremos creados por los Tejedores del Caos.
A medida que el tiempo pase, la influencia de los Tejedores del Caos se volverá más fuerte, y su área de efecto se expandirá. Teóricamente, un único Tejedor del Caos podría cambiar todo el mundo si cuenta con el tiempo necesario.