Los "focos reflectores" son una subespecie común de las "manos pálidas". El núcleo de su torso es el mismo que el de un "centinela» y también poseen las mismas habilidades de aberración.
Las extremidades de las "manos pálidas" son múltiples estructuras mórficas en forma de dedos y tejido extendido de astroceniza. A menudo suelen sufrir algún tipo de deformación, ya sea longitud extendida, múltiples dedos y articulaciones adicionales. Estos dedos lucen excesivamente blancos debido a la falta de flujo sanguíneo. De ahí viene el nombre "mano pálida".