Los francotiradores de Rosetta fueron entrenados para ser asesinos despiadados que no se detendrán ante nada con tal de eliminar al enemigo. A Rosetta le gusta movilizar a sus francotiradores cuando se enfrenta a un objetivo particularmente peligroso, o cuando quiere evitar muchas bajas durante un enfrentamiento frontal.
Se envía a los francotiradores donde quiera que se les necesite, y se les suele cambiar de ubicación frecuentemente.